Prepara un lugar seguro
Retira cables, productos de limpieza, plantas tóxicas y objetos pequeños. Protege balcones y escaleras. Prepara una cama lavable, agua, comedero y un lugar tranquilo, separado del paso constante de personas. Las superficies antideslizantes ayudan a evitar caídas.
Primeras horas sin agobios
Permite que explore un área limitada y evita visitas numerosas. Conserva al comienzo el alimento que ya recibía y pide al responsable sus horarios habituales. El viaje y el cambio de casa pueden generar estrés; acompáñalo con paciencia y no fuerces el contacto.
Baño, descanso y aprendizaje
No es necesario bañarlo apenas llega salvo indicación por higiene o salud. Lleva al cachorro a su zona de eliminación al despertar, después de comer y después de jugar. Premia los aciertos sin castigos. Ofrece periodos de descanso y amplía gradualmente el espacio disponible.
Organiza su primera revisión
Solicita una consulta veterinaria poco después de su llegada y lleva el historial sanitario. El profesional debe revisar su estado, confirmar el plan preventivo y orientar la socialización segura. Consulta de inmediato si presenta vómitos persistentes, diarrea intensa, decaimiento o falta de apetito.


